Implantes

Tratamientos de implantología

La implantología bucal comenzó con el descubrimiento de la oseointegración, por parte del profesor Per-Ingvar Brånemark médico ortopedista, permitiendo la colocación dentro del hueso, de un implante de titanio a modo de raíz dental, el cual, transcurrido un periodo de tiempo, queda perfectamente integrado en la boca del paciente. Las prótesis sobre implantes dentales permiten masticar con total comodidad, sonreír y hablar con la misma seguridad que con nuestros propios dientes.

Actualmente, todos los implantes son de titanio grado IV, único material considerado totalmente satisfactorio para la oseointegración de los implantes en boca, además de ser el material biocompatible que mejor responde con el paso del tiempo.

En Clínica Ferrús se emplea el sistema de implantes dentales de altísima calidad llamado Nobel Biocare junto con técnicas quirúrgicas avanzadas y el plasma rico en factores de crecimiento, permitiendo acelerar el proceso de cicatrización y regeneración de los tejidos (hueso y encía), reduciendo tanto el dolor como el riesgo de infección, de inflamación y de complicaciones postquirúrgicas y acelerando así el tiempo de recuperación.

Preguntas más frecuentes

¿Qué son los implantes dentales?

Los implantes dentales son unas raíces artificiales que se colocan en el hueso mandibular o maxilar, creando una base sólida sobre la que se pueden efectuar tanto restauraciones de dientes individuales, como prótesis parciales o totales, funcionando exactamente igual que nuestros dientes, permitiéndonos masticar, sonreír y hablar como con nuestros propios dientes.

¿Quién inventó los implantes dentales?

Per-Ingvar Brånemark médico ortopedista, investigaba sobre 1940 la microcirculación para injertos óseos autólogos, diseñó un aditamento de titanio, insertado en una de las extremidades de un animal del experimento, que permitía la observación directa del flujo sanguíneo en un microscopio de luz, conectado al aditamento el titanio que contenía el objetivo óptico se había adherido inseparablemente al hueso y este presentaba una vitalidad organizada alrededor del metal. Así se le conoce como el inventor de los implantes y del fenómeno de la oseointegración. Precisamente los implantes Branemark, son los implante que empleamos en Clínica Ferrús, actualmente comercializados por la empresa Nobel Biocare.

¿De qué están hechos los implantes?

Son muchos los materiales que se han empleado a lo largo de la historia de la odontología  para la confección de los implantes dentales. Actualmente todos los implantes dentales son de titanio grado IV debido a su gran resistencia mecánica (difícilmente se fracturan), biocompatibilidad con el ser humano y su oseointegración con el tejido óseo (fijación biológica entre el hueso y el titanio). Además, es el material que mejor responde con el paso de los años.

¿Puedo ponerme implantes?

Aunque la edad no es un factor determinante, no es recomendable en menores de 18 años, hasta la finalización de su crecimiento. Los pacientes edéntulos de edades avanzadas, son los paciente que más van a apreciar las ventajas de la implantología. Normalmente con la colocación de 2 a 4 implantes dentales ganará rápidamente un aumento de su calidad de vida.

Otro factor a tener en cuenta será la cantidad y calidad de su hueso maxilar, aunque actualmente con todas las técnicas de regeneración ósea disponibles será más difícil la imposibilidad de colocar implantes dentales por falta de hueso.

¿Existe alguna contraindicación?

Aunque no existen muchas contraindicaciones para la colocación de implantes dentales, hemos de tener presente las siguientes situaciones especiales:

  • Enfermedades sistemáticas graves, leucemia,…
  • Pacientes tratados con radioterapia o quimioterapia, hasta la finalización del tratamiento oncológico.
  • Diabetes no controlada.
  • Pacientes psiquiátricos no controlados.
  • Niños o jóvenes hasta finalizar su crecimiento.
  • Pacientes con osteoporosis, que tomen o hayan tomado bifosfonatos.
  • Embarazos.
  • Fumador de 10 – 15 cigarrillos diarios

¿Es un tratamiento doloroso?

La colocación de implantes dentales no es una intervención nada dolorosa. Generalmente la extracción de un diente suele ser más “molesta” que la colocación de un implante dental. Un tratamiento de implantes exige una pequeña intervención quirúrgica pero las molestias serán mínimas y mitigadas por la medicación antibiótica y analgésica postoperatorias.

¿Cuánto dura el tratamiento?

Como norma general el tratamiento durará unos 3 ó 4 meses en la mandíbula y de 4 a 6 meses en el maxilar. Este tiempo es el que tarda en producirse lo que llamamos “osteointegración” que consiste en la unión biológica del implante dental con el hueso del propio paciente. Sin embargo, en algunos casos donde prime mucho la estética o bien la calidad y cantidad ósea sean excelentes, podremos llevar a cabo lo que llamamos “implantes de carga inmediata”, o lo que es lo mismo, que el paciente sale con dientes provisionales en un periodo máximo de 24-48 horas.

¿Existe el rechazo?

Actualmente la tasa de éxito de los implantes realizados por profesionales cualificados ronda el 96%. Sin embargo, cuando falla un implante dental no se trata de un rechazo sino de una falta de osteointegración. Si existiera un rechazo del implante dental por parte del paciente, este presentaría una serie de signos y síntomas (fiebre, malestar general, etc) que no ocurre cuando falla la osteointegración del implante. Por lo tanto, podemos hablar de falta de osteointegración de los implantes dentales pero no de rechazo.

¿Por qué fracasan los implantes dentales?

Aunque es díficil saber con exactitud porque se produce el fracaso de un implante dental, las causas más probables serían las siguientes:

  • Caso omiso del paciente a los consejos postoperatorios dados por parte de su cirujano bucal (pauta antibiótica, higiene bucal, etc.)
  • Mala calidad ósea debido a huesos muy blandos o muy duros que no favorezcan la osteointegración.
  • Implantes colocados en zonas óseas regeneradas artificialmente.
  • Mala higiene del paciente.
  • Marcas de implantes de dudosa calidad.

¿Qué sucede si un implante fracasa?

En el desafortunado caso en el que un implante dental fracasara, generalmente es posible sustituirlo por otro, solucionando así el problema. En el caso que esto no fuera posible debido a la pérdida conjunta de hueso propio del paciente, se tendría que llevar a cabo técnicas de regeneración ósea guiada para reemplazarlo.

¿Qué implantes dentales son mejores?

Los criterios para saber que un implante es de alta calidad vienen definidos por los siguientes parámetros:

  • Lugar de fabricación y procedencia.
  • Si tiene marcado CEE.
  • Su diseño y conexiones.
  • El tratamiento químico de la superficie.
  • La inversión económica de la casa comercial en investigación I+D+i.
  • Uso de materiales originales para realizar la parte protésica del implantes.
  • Si se da la información del implante que le ponen y calidad del mismo, certificado de garantía de calidad.
  • Si el implante dental nos permite trabajar en la parte protésica con CAD-CAM (ordenador).
  • Si el espacio (GAP) que existe entre el implante dental y el diente es lo más próximo a cero milimetros.

¿Qué marca de implantes utiliza Clínica Ferrús?

En Clínica Ferrús únicamente empleamos implantes dentales Nobel Biocare, marca pionera en los implantes dentales. Cada implante viene con un número que es su DNI y con el que se puede acceder a todo el proceso que ha tenido ese implante hasta llegar a su boca.

¿Quiénes son Nobel Biocare?

Nobel Biocare, es una empresa que fabrica implantes dentales y prótesis individualizadas basadas en CAD / CAM y tiene su sede en Kloten, Suiza, cerca del aeropuerto de Zúrich. Nobel Biocare en su forma actual fue fundada en 2002. Se origina en una sociedad formada en 1978 entre el investigador médico sueco Profesor Per-Ingvar Brånemark y Bofors,  una empresa sueca para industrializar el descubrimiento de osteointegración del profesor Brånemark (la fusión del titanio con hueso).

¿Qué pasa cuando falta un diente?

Un diente sano desempeña muchas funciones en la parte posterior de la boca. Ayuda a masticar y a triturar los alimentos sin problemas, así como a estabilizar los dientes a su alrededor. La pérdida de un diente produce una serie de efectos en cadena:

  • Efectos en los dientes adyacentes: La pérdida de una pieza en la parte posterior de la boca puede afectar a los dientes vecinos, que debido a la falta de estabilidad, pierden la sujeción, empiezan a moverse e incluso pueden llegar a desprenderse. Los dientes del maxilar opuesto pueden desplazarse ocupando el espacio vacío. Cuando esto ocurre, resulta difícil o hasta imposible sustituir la pieza que falta y quizás haya que extraer también los dientes desplazados. Cuantos más dientes falten en la boca, mayor será el desafío para sustituirlo.
  • Efectos en el hueso maxilar y encías: Los dientes sanos realizan constantes micromovimientos en el interior de la boca, estimulando las encías y el hueso maxilar. Si la interacción entre los dientes y el hueso se altera debido a la pérdida de una pieza, esta estimulación se reduce, el hueso maxilar empieza a decrecer y las encías se retraen con él.
  • Efectos en su aspecto físico: Con la pérdida de dientes, las mejillas y los labios pierden la sujeción necesaria y se hunden. Cuanto más dientes falten, más cambia el rostro, aparecen arrugas y le hacen parecer mayor de lo que realmente es.
  • Efectos en su vida cotidiana: No sustituir un diente puede desencadenar toda una serie de consecuencias que pueden provocar que acabe evitando algunos alimentos difíciles de comer o reuniones con sus familiares y amigos, consciente del cambio de su aspecto.

FASES DEL TRATAMIENTO IMPLANTOLÓGICO

1. Examen y diagnóstico

El primer paso para llevar a cabo un tratamiento implatológico en nuestra clínica dental consiste en la realización de una historia clínica detallada. Ésta incluirá:

  • Exploración bucal minuciosa.
  • Confección de modelos de estudio si el caso lo requiere.
  • Realización y/o solicitud de diversas pruebas radiológicas (radiografía panorámica, radiografías periapicales, escáner dental, etc.)
  • Solicitud de otras pruebas complementarias (Pruebas de coagulación, indice de IRN, etc.)

Toda esta información, nos permitirá poder llevar a cabo nuestro estudio preoperatorio para colocar un o varios implantes dentales.

2. Cirugía

En los tratamientos implantológicos no únicamente es necesario tener una buena calidad y cantidad ósea sino que los tejidos blandos (encía) tienen también un papel fundamental en el éxito de nuestro tratamiento con implantes dentales. Por todo ello,  en la Clínica Ferrús damos la opción a nuestros pacientes de emplear el Plasma Rico en Factores de Crecimiento, técnica vanguardista en regeneración de tejidos en cirugía bucal. Esta técnica también se aplica en muchas otras especialidades médicas como traumatología, dermatología,  rejuvenecimiento facial, regeneración capilar…

Primera fase quirúrgica.

La primera fase quirúrgica consiste en la intervención propiamente dicha. Se trata de insertar los implantes dentales bien en el maxilar superior o bien en la mandíbula. Una vez colocados los implantes dentales esperaremos lo que se llama ¨el periodo de osteointegración” que variará dependiendo de la ubicación del implante. Como norma general, este ¨tiempo de osteointegración” será de 3 meses para el maxilar inferior y de 4 a 6 meses para el superior. Sin embargo en los casos donde la cantidad o calidad ósea sean deficitarias estos tiempos de espera se prolongarán. Se trata de aquellos casos en los que es necesario realizar técnicas de regeneración ósea, bien con hueso artificial o bien con hueso del propio paciente.

En esta primera intervención se colocarán los implantes dentro del hueso (maxilar o mandíbula). Una vez colocados, los implantes quedarán enterrados en el hueso esperando el tiempo necesario para la oseointegración (aproximadamente 3 meses para la mandíbula y 4-5 meses para el maxilar superior) y cubiertos por la encía.

En casos de reabsorción o pérdida extrema de hueso esta primera fase quirúrgica puede dividirse en dos sub-fases, siendo la primera para la colocación de injertos de hueso o implantes expansores de cresta que nos permitan reganar parte del hueso perdido, y la segunda para la colocación de los implantes que constituirán la base de la futura rehabilitación protésica.

El post-operatorio no es doloroso. Al día siguiente se levantará con la cara y zona levemente inflamada y quizás con un hematoma (durante 7-10 días).

Durante esta fase es importante:

  • Tomar la medicación analgésica y antibiótica prescrita por el cirujano.
  • Colocación de hielo externo para evitar el edema durante las primeras 8 horas tras la cirugía.
  • Realizar una dieta blanda y/o líquida y fría durante los primeros días tras la intervención.
  • No fumar
  • Realiar enjuagues con un colutorio antiséptico (clorhexidina 0,12%)
  • No tomar bebidas carbonatadas (con gas) ni alcohólicas.
  • No hacer actividad física durante un periodo mínimo de 48 horas.

 

Segunda fase quirúrgica.

Una vez transcurrido el tiempo de osteointegración (periodo comprendido entre los 3 hasta los 6 meses dependiendo de la cirugía de implantes) se llevará a cabo el inicio de la fase protésica. Esta segunda fase, consiste en la exposición del implante para asegurarnos que su osteointegración ha sido correcta y para poder iniciar la restauración protésica, es decir, la confección de los dientes. En esta fase, retiraremos el tapón de cierre del implante que estaba enterrado bajo la encía para atornillar sobre el implante dental un “tapón de cicatrización” que el paciente podrá verlo en boca. Este “tapón de cicatrización” se retirará al final del tratamiento cuando se atornille la corona definitiva.

3. Colocación de la prótesis.

Una vez transcurridos aproximadamente 10 días desde la colocación de los pilares de cicatrización, iniciaremos la toma de medidas definitivas para confeccionar mediante un sistema CAD-CAM (sistema por ordenador) las coronas definitivas atornilladas sobre los implantes dentales. Cuando el caso implantológico sea muy favorable y hayamos decidido realizar previamente a la intervención quirúrgica “carga inmediata” (dientes en el mismo día), en esta fase atornillaremos los dientes provisonales hasta que el laboratorio dental nos confeccione los definitivos.

4. Controles periódicos y mantenimiento

Finalizado el tratamiento implantológico, es fundamental que el paciente siga una serie de pautas que repercutirán directamente en lo duradero del resultado del tratamiento:

  • Un correcto cepillado dental tres veces al día tras cada comida.
  • Utilización preferiblemente de un irrigador dental o bien el hilo dental y los cepillos interproximales..
  • Acudir a los controles programados.
  • Realización de una higiene dental cada 6 meses.
  • No fumar.

Tras el tratamiento, se le entregará a cada paciente una cartilla de mantenimiento con todos los datos referentes al implante. Se trata del “DNI del implante dental” en el caso que el paciente cambiara de ciudad o marchara un periodo de tiempo largo, que siempre tenga a su dispodición toda la información referente a sus implantes dentales. De todos modos toda esta información siempre estará disponible en la historia clínica del paciente.